|
|
|
Y ahora, drones rusos con motor a reacción
|
|
|
|
|
|
¡Hola, buenos días!
Nuevas urgencias, como el debate sobre los peligros de la IA o la crisis de Ceuta han dejado en un segundo plano las guerras que hace poco nos perturbaban, pero siguen ahí, con su reguero de secuelas. En Gaza los palestinos siguen muriendo por violencia o por abandono, el tráfico sigue paralizado en Ormuz y Rusia está destrozando los sistemas defensivos de Ucrania con potentes y mejorados drones de motor a reacción.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Especialistas ucranios examinan los restos de un dron de motor a reacción, el 25 de agosto en Járkov. / VIACHESLEV MADILEVAKY.
|
|
|
|
Es una guerra que está dando muchas vueltas y siempre son por cambios en la tecnología militar. Hace poco os explicábamos cómo Ucrania, en inferioridad de condiciones, había podido dar un vuelco a las previsiones con el desarrollo de drones que cogieron por sorpresa al ejército ruso. Ahora es Rusia la que toma ventaja gracias a unos drones superrápidos capaces de burlar las defensas ucranias porque pueden cambiar la trayectoria en pleno vuelo. Son armas de fabricación iraní modificados por Rusia para incorporar un motor a reacción con el que alcanzan velocidades de 600 kilómetros por hora. Una de estas naves impactó en un centro comercial y provocó 16 muertos. Nos lo explica Óscar Gutiérrez.
Esa es la guerra pura y dura, pero el Kremlin no deja de lado la guerra híbrida:
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Sanidad pide a Madrid que aclare si maquilla las listas de espera
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Ceuta: últimas noches en la infamia de El Trampolín
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Un joven, en el campamento de chabolas de la playa del Trampolín, en la madrugada del martes. / JOSÉ COLÓN.
|
|
|
|
A los migrantes que malviven en el mayor asentamiento al aire libre de Ceuta, el de la playa del Trampolín, se les está haciendo larga la espera. Saben que van a ser trasladados de forma inminente a las tiendas de campaña acondicionadas en el puerto para acogerles, pero en la espera domina la incertidumbre. Nos lo cuenta en este reportaje Bárbara Ayuso. Ni siquiera se sabe cuántas personas duermen bajo los plásticos, se cree que unas 4.000.
|
|
|
|
| |